sábado, 21 de noviembre de 2015

El arte, los artistas y la revolución

"...La culpabilidad de muchos de nuestros intelectuales y artistas reside en su pecado original: no son auténticamente revolucionarios.
Podemos tratar d injertar el olmo para que de peras, pero simultáneamente hay que sembrar perales.
Las nuevas generaciones vendrán libres del pecado original. Las posibilidades de que surjan artistas excepcionales serán tanto mayores cuanto más se haya ensanchado el campo de la cultura y la posibilidad de expresión.
Nuestra tarea consiste en impedir que la generación actual, dislocada por sus conflictos, se pervierta y pervierta a las nuevas.
No debemos crear asalariados dóciles al pensamiento oficial ni "becarios" que vivan al amparo del presupuesto, ejerciendo una libertad entre comillas.
Ya vendrán los revolucionarios que entonen el canto del hombre nuevo con la auténtica voz del pueblo.
Es un proceso que requiere tiempo."

Ernesto Guevara
El socialismo y el hombre en Cuba.

Con cuánto dolor escribo tus palabras, querido Ché.
No concibo un arte que no sea revolucionario en el espacio de mi pensamiento y aún a riesgo de no ser comprendida en mi propio tiempo, el que me ha sido dado para ser vivido, continuaré mi camino, ya en el tramo final, sin perversión, a la espera del hombre nuevo. María Peña.

viernes, 13 de noviembre de 2015

CABECITAS (relato breve)

Los cabecitas negras afloraron por toda la ciudad.

Fue cuando las chimeneas empezaron a derrochar su
humo actuante con las canoras sirenas
cual marco sonoro de una Argentina
que principiaba un cambio.

Floraban los cabecitas negras por La Boca, Pompeya,
Barracas, Parque Patricios y Mataderos.

Eran fabriqueros, albañiles y mecánicos.
Solían ser también mercachifles, afiladores y sastres,
peluqueros y enfermeros.

Vinieron de Alemania, España, Italia, Polonia, Ucrania.
Podían ser árabes, judíos, turcos...

LLegaban a Retiro del CHaco, Tucumán, Entre Ríos
                                                                                      y Corrientes.

La estación de Once los recibía desde Lincoln, Realicó,
Los Toldos, Suipacha y Baradero.

Y en Constitución bajaban a montones los que venían de
General Pringles, Bahía Blanca, Necochea, Bolívar...

Los cabecitas negras encontraron fácilmente a su líder sin
margen de error y ELLA los recogió en su pecho
y los llamó "mis descamisados".

LLenaban los cines y los teatros; las pizzerías,
los restaurantes y las tiendas; los trenes de primera clase,
                                                       las playas y las sierras.

Eran ruidosos, sudorosos, olorosos y celosos.

Familieros y lieros.

Pero los dueños de la manteca tirada al techo, los hombres y
mujeres educados, los propietarios de la vaca que iba en un barco
a Europa, los que llevaban sotanas y uniformes
y los que a veces se suicidaban,
       no los quieren en la ciudad.

No los quieren y ellos afloran sin prudencia.

Tampoco los quieren las esposas de los empleados de banco,
las patronas de las chicas con cama adentro,
las escritoras que se sienten europeas.

Entonces trajeron sus bombas, trazaron líneas divisorias,
estipularon sus prohibiciones, instalaron sus cárceles
y su promiscua clandestinidad,
impusieron sus titulares rimbombantes
y cercenaron las cuestiones inherentes a la humanidad.

Así, los cabecitas negras ya no floran la ciudad.

Lo que no consiguen los dueños de las subsidiarias,
los testaferros del imperio, los embaucadores nativos,
los profanadores de toda virtud,
es que los cabecitas negras, argentinos, bolivianos, chilenos,
paraguayos, peruanos
                                   y uruguayos...

        dejemos de germinar la Ciudad.

                                                             María Peña
                                                             "La Inferencia del Motivo y otros relatos de La Inferencia"

lunes, 9 de noviembre de 2015

Dijo el poeta:

El artista es, inevitablemente, 
un sujeto político. Su neutralidad, su carencia de sensibilidad política, probaría chatura espiritual, mediocridad humana, inferioridad estética.

                                                                                César Vallejo

martes, 15 de septiembre de 2015

domingo, 13 de septiembre de 2015

martes, 25 de agosto de 2015

Última función en La Manzana de Las Luces



Última función en 
La Manzana de Las Luces

El viernes 28 de agosto el ensamble rosa padilla realizará su última función  de “mil ochocientos once” en la bella Manzana de Las Luces.
Como parte del ensamble, en el rol de actriz y como autora de la dramaturgia de la obra basada en la novela “1811 Las Voces Silenciadas de la Revolución” de Gloria Menéndez no puedo eludir la necesidad de hablar del acontecimiento.
Porque el fin de una etapa merece su reflexión, su capacidad crítica y su espacio de agradecimientos. Merece un desahogo de toda esa pasión que transcurre en la escena, irrepetible, según mi personal visión de ella, de la pasión, digo, en cualquier otro aspecto de la vida que nos ha sido dada para ser vivida.
Con el ensamble rosa padilla comenzamos a mostrar la obra “mil ochocientos once”  en el mes septiembre del año 2014 y llegamos a La Manzana un primer viernes de junio del año siguiente. Fueron tres meses de “cartel” como me gusta decir.
Desarrollamos la obra sin subsidios ni ayuda económica de ningún tipo, no porque se nos haya negado sino porque no hicimos los trámites para obtener  esos beneficios que sin duda hubieran contribuido a una mejor  difusión de la obra. Tenemos que aprender a transitar los puentes de las cuestiones relacionadas con planillas y planillas y más planillas si queremos que nuestro trabajo cobre el verdadero carácter que se merece.
Así lo haremos en la próxima.
Quiero, arrogándome en este espacio la voz del ensamble agradecer al público que asistió a la sala  Ranchería de la bella Manzana. A cada uno, por estar ahí como único y precioso complemento de “mil ochocientos once”.
A Araceli, Valeria e Ismael Belén por tratamiento que nos dieron y la comprensión, apoyo y comentarios que nos ayudaron a crecer y ser mejores.
A Gloria Menéndez, autora de esa fenomenal novela aún no editada, increíble,  por la libertad que nos dio en nuestros momentos de búsquedas, en nuestros espacios de creación y el apoyo incondicional cuando tuvo a “mil ochocientos once”  a alcance de todos sus sentidos, porque así fue como ella se relacionó con la obra.
A Patricia Zangaro, por ayudarme a transitar el mágico mundo de la dramaturgia.
A Gricel Figueredo, por incorporarse al ensamble rosa padilla.
A Omar Zanarini porque se sumergió sin reservas en el mundo del teatro y organizó una prensa con el objetivo de instalar la obra en brevísimo tiempo.
A Radio Gráfica, FM 89.3, que nos abrió las puertas y nos hizo reportajes hondos que quedarán en nuestra memoria.
A Andrés Carmona, el cineasta de Medellín, que ayudó con la puesta de luces y con su magnífica humanidad.
Este viernes 28 de agosto última función de
mil ochocientos once”,
a las 21:30 horas, en la sala Ranchería  
Complejo Cultural Manzana de Las Luces - Perú 272.

Foto de Claudio Barbarás

miércoles, 5 de agosto de 2015

mil ochocientos once

A veces,  la Negra Chica sueña que es un pájaro, un pájaro rojo de alas muy amplias y plumaje brillante y sedoso, y que puede sobrevolar el universo y ver todo lo que pasa ahí abajo, sobre la tierra.

                                          Fernando Pardo

Todos los viernes a las 21:30
Manzana de Las Luces - Sala Ranchería - Perú 272 - CABA

martes, 28 de julio de 2015

Agosto

Para el "Ensamble Rosa Padilla" agosto se viene cargado de futuro. La boletería anda floja y las posibilidades de difusión son escasas para una ciudad teatrera como pocas. El "Ensamble Rosa Padilla", sin embargo se fortalece como tal. Yo, en lo particular he comenzado a gozar plenamente la obra y el gozo es sin límites porque ahí están los otros componentes del ensamble, disfrutando y creciendo duro y parejo.
Y ese futuro que nos augura agosto es posible por el enorme apoyo de la bella Manzana de Las Luces.

comparto algunas fotos: Miguel Gomiz (violonchelo) María Peña (como Carmen) Fernando Pardo (actor haciendo el pueblo) Marina Fernández (Flauta Dulce)


 

Todos los viernes a las 21:30 hs.

MANZANA DE LAS LUCES - PERÚ 272  - Sala Ranchería
 
Entrada: $ 100.-  Estudiantes y jubilados: $ 80.

jueves, 16 de julio de 2015

La continuidad como fuente de energía

Continuamos haciendo "mil ochocientos once" en la sala Ranchería de la bella Manzana de Las Luces, la energía y el compromiso fluyen. Crecemos. En el escenario crecemos y eso nos da felicidad. Damos pasos en ese territorio que tanto no queremos los artistas, no queremos o no lo sabemos.
Me cuesta hablar de lo que hago. Nada, ninguna exacta palabra o construcción podrá jamás resumir lo que siento cuando hacemos "mil ochocientos once".

Y una dirección de e mail: prensa1811@gmail.com



    

miércoles, 1 de julio de 2015

Julio es un mes muy frío

Pero tiene sus encantos. En el mes de julio, por ejemplo nació mi hija. Unos años después nació mi nieto. Es mes frío pero cálido, suave, lleno de amor.

Julio es un mes frío y cuando hace frío uno tiene ganas de quedarse en casa.
Es cierto. Muy cierto.

Pero si sólamente nos quedamos en casa porque hace frío y cerramos la puerta hay una cantidad de cosas que nos vamos a perder. Todas esas cosas las encontramos afuera, pasando la puerta.

Propongo usar esa hermosa bufanda y venir por La Manzana de Las Luces, los viernes de julio a las 21:30 hs, porque el Ensamble Rosa Padilla estará en la sala Ranchería para hacer "mil ochocientos once".

domingo, 24 de mayo de 2015

sábado, 2 de mayo de 2015

jueves, 1 de enero de 2015

Mauricio Redolés - Bello Barrio (Full Album)

A mi juicio el mejor poeta, tal vez surrealista, de América Latina. Buen año para todos. maríape.