Les dejo en este blog, que no ha pretendido ser "mi" blog, una perla, un fragmento de una de las cosas que más me han maravillado. El año ya se va, estuvo triste para mí. El año que viene voy a compartir algunas cosas que hice, a pesar de todo y por ese pesar. Saludos, afecto, y el deseo de que todo, todo, sea para bien. maría peña
En este blog voy a compartir algunas experiencias personales sobre mi actividad en el teatro. Y estaría bueno que todo esto sirviera de motor para el debate, el acercamiento,y el quéhacer de muchos. Decir teatro es decir vida, sociedad, cultura, arte, política, emoción, sentimientos...
viernes, 30 de diciembre de 2011
domingo, 2 de octubre de 2011
Otros Gritos
otros gritos, otros, gritos
Dedicado a todo el equipo artístico y técnico de la obra “Otros Gritos”
Voceríos danzantes de seis mujeres.
Voceríos punzantes de todas la mujeres.
Otros, porque estos habían sido escondidos.
Otros, que no están en las crónicas
de las páginas oficiales de la historia.
¿Cuántos gritos tenemos adentro?
¿Cuántos otros gritos?
-Encontré uno, es tan sabio como el de Serafina Silvia.
- Gime sin consuelo como La alemana María Rosa, desde adentro y atrás.
- El mío va como La Roja Raquel, de pan duro, bella en su piel páramo.
-Yo también, como loca abrí mi sexo mal preciado y como La muertita Romina, no tuve alternativa.
-¿Saben que los fantasmas me acechan? Grito como La baldía María
te hago, te doy, te traigo para que el fantasma me deje ser feliz.
-Yo sé que puede haber otro mundo menos despreciable que éste,
daré mi vida para cambiarlo. Iremos con Emilia Maia
y una bandera que nos flamee a todos.
Gritos.
Otros.
Míos.
maría peña
Recomendación: No dejar de ver esta obra.
Ficha técnico artística
Autoría: Laura Coton, Maria Rosa Pfeiffer, Patricia Suárez
Actuan: Raquel Albeniz, María Forni, Maia Francia, Romina Michelizzi, Maria Rosa Pfeiffer, Silvia Trawier
Vestuario: María Valeria Tuozzo
Diseño de luces: Magali Acha
Video: Javier Olivera, Fito Pochat
Música original: Lautaro Cottet
Fotografía: Alejandra López
Asesoramiento musical: Fernanda Lavía
Asistencia técnica: Leilen Araudo
Asistencia de dirección: Daniela Martínez
Prensa: Ayni Comunicación, Romina Pomponio, Damian Rovner
Puesta en escena: Paula Etchebehere
Dirección: Paula Etchebehere
TEATRO DEL PUEBLO
Av Roque Sáenz Peña 943 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4326-3606
Web: http://www.teatrodelpueblo.org.ar
Entrada: $ 50,00 y $ 25,00 - Jueves - 20:30 hs - Hasta el 27/10/2011
Dedicado a todo el equipo artístico y técnico de la obra “Otros Gritos”
Voceríos danzantes de seis mujeres.
Voceríos punzantes de todas la mujeres.
Otros, porque estos habían sido escondidos.
Otros, que no están en las crónicas
de las páginas oficiales de la historia.
¿Cuántos gritos tenemos adentro?
¿Cuántos otros gritos?
-Encontré uno, es tan sabio como el de Serafina Silvia.
- Gime sin consuelo como La alemana María Rosa, desde adentro y atrás.
- El mío va como La Roja Raquel, de pan duro, bella en su piel páramo.
-Yo también, como loca abrí mi sexo mal preciado y como La muertita Romina, no tuve alternativa.
-¿Saben que los fantasmas me acechan? Grito como La baldía María
te hago, te doy, te traigo para que el fantasma me deje ser feliz.
-Yo sé que puede haber otro mundo menos despreciable que éste,
daré mi vida para cambiarlo. Iremos con Emilia Maia
y una bandera que nos flamee a todos.
Gritos.
Otros.
Míos.
maría peña
Recomendación: No dejar de ver esta obra.
Ficha técnico artística
Autoría: Laura Coton, Maria Rosa Pfeiffer, Patricia Suárez
Actuan: Raquel Albeniz, María Forni, Maia Francia, Romina Michelizzi, Maria Rosa Pfeiffer, Silvia Trawier
Vestuario: María Valeria Tuozzo
Diseño de luces: Magali Acha
Video: Javier Olivera, Fito Pochat
Música original: Lautaro Cottet
Fotografía: Alejandra López
Asesoramiento musical: Fernanda Lavía
Asistencia técnica: Leilen Araudo
Asistencia de dirección: Daniela Martínez
Prensa: Ayni Comunicación, Romina Pomponio, Damian Rovner
Puesta en escena: Paula Etchebehere
Dirección: Paula Etchebehere
TEATRO DEL PUEBLO
Av Roque Sáenz Peña 943 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4326-3606
Web: http://www.teatrodelpueblo.org.ar
Entrada: $ 50,00 y $ 25,00 - Jueves - 20:30 hs - Hasta el 27/10/2011
Etiquetas:
grito de alcorta,
historia de teatro nacional,
mujeres
viernes, 23 de septiembre de 2011
A ventanas abiertas
A ventanas abiertas
El Negro le dijo al Pipito que había una maestra que cuando daba la clase abría la ventana. La mujer del Alberto se enteró de esto y a los gritos dijo que la maestra esa estaba loca y que seguro la directora la iba echar, que los pibes tienen que estar tranquilos para aprender.
Tenía razón la mujer del Alberto, los pibes tienen que estar tranquilos para aprender. Si no se la pasan mirando por la ventana, distraídos, no se concentran en la materia, si alguno pasa silbando, por ejemplo una cumbia, se van de la matemática, de la historia.
Entonces el Alberto le dijo a la Alicia, que así se llamaba su mujer, que se fuera a la escuela con la Susana, que era bien avispada y sabía armar buenos quilombos y que hablaran juntas con la directora, que así no podía ser una escuela.
Contó el Pipito que las vio llegar de a unas cuadras, a las dos, meta paso nomás, derechito a la escuela. Pero justo fue el día que esa maestra abría la ventana, entonces ellas venían viendo que había muchas personas paradas frente a la ventana del aula. Hasta había uno que estaba arriba de su caballo, así podía ver mejor. Entonces las dos apuraron el paso y de curiosas nomás, se fueron derecho a la ventana, a ver qué estaba pasando allá.
Pero poco pudieron ver, porque la ventana era chica y había mucha gente, escucharon sí, sobre todo la Susana, porque tenía un oído de tísica. Escuchó perfecto cuando la maestra les pedía a los pibes que trajeran palabras en guaraní, que preguntaran en el barrio, que buscaran entre los vecinos, todas con su significado, que el que trajera más palabras tenía mejor nota.
Entonces las dos mujeres se miraron y se pusieron a reír. Lloraban de la risa.
“Palabras en guaraní”. “Si será estúpida”.
La maestra les decía a los pibes que iban hacer un vocabulario, un relato y hasta una obra de teatro con esas palabras que ellos trajeran. Quienes aportaran más palabras, tendrían mejor calificación.
Justo era lo que la Alicia y la Susana y el Alberto no querían que aprendan sus hijos. Ellos querían que fueran argentinos, que aprendieran inglés en todo caso, francés, pero guaraní, casi era como una burla para ellos. En todo caso que fueran como el Negro o el Pipito, que ellos sí sabían lo que era la Capital, porque siempre habían vivido allí.
Se fueron a la carga con la directora.
La directora les dijo que no se hicieran problemas, que sólo se trataba de la maestra de teatro.
En ese mismo instante se escuchó un aplauso cerrado frente a la ventana.
El Negro le dijo al Pipito que había una maestra que cuando daba la clase abría la ventana. La mujer del Alberto se enteró de esto y a los gritos dijo que la maestra esa estaba loca y que seguro la directora la iba echar, que los pibes tienen que estar tranquilos para aprender.
Tenía razón la mujer del Alberto, los pibes tienen que estar tranquilos para aprender. Si no se la pasan mirando por la ventana, distraídos, no se concentran en la materia, si alguno pasa silbando, por ejemplo una cumbia, se van de la matemática, de la historia.
Entonces el Alberto le dijo a la Alicia, que así se llamaba su mujer, que se fuera a la escuela con la Susana, que era bien avispada y sabía armar buenos quilombos y que hablaran juntas con la directora, que así no podía ser una escuela.
Contó el Pipito que las vio llegar de a unas cuadras, a las dos, meta paso nomás, derechito a la escuela. Pero justo fue el día que esa maestra abría la ventana, entonces ellas venían viendo que había muchas personas paradas frente a la ventana del aula. Hasta había uno que estaba arriba de su caballo, así podía ver mejor. Entonces las dos apuraron el paso y de curiosas nomás, se fueron derecho a la ventana, a ver qué estaba pasando allá.
Pero poco pudieron ver, porque la ventana era chica y había mucha gente, escucharon sí, sobre todo la Susana, porque tenía un oído de tísica. Escuchó perfecto cuando la maestra les pedía a los pibes que trajeran palabras en guaraní, que preguntaran en el barrio, que buscaran entre los vecinos, todas con su significado, que el que trajera más palabras tenía mejor nota.
Entonces las dos mujeres se miraron y se pusieron a reír. Lloraban de la risa.
“Palabras en guaraní”. “Si será estúpida”.
La maestra les decía a los pibes que iban hacer un vocabulario, un relato y hasta una obra de teatro con esas palabras que ellos trajeran. Quienes aportaran más palabras, tendrían mejor calificación.
Justo era lo que la Alicia y la Susana y el Alberto no querían que aprendan sus hijos. Ellos querían que fueran argentinos, que aprendieran inglés en todo caso, francés, pero guaraní, casi era como una burla para ellos. En todo caso que fueran como el Negro o el Pipito, que ellos sí sabían lo que era la Capital, porque siempre habían vivido allí.
Se fueron a la carga con la directora.
La directora les dijo que no se hicieran problemas, que sólo se trataba de la maestra de teatro.
En ese mismo instante se escuchó un aplauso cerrado frente a la ventana.
martes, 26 de julio de 2011
miércoles, 13 de julio de 2011
sábado, 11 de junio de 2011
lunes, 6 de junio de 2011
Federico García Lorca
EL CRIMEN
Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
...Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada...
EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
-Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque -yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
"Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!"
Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
Antonio Machado
Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
...Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada...
EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
-Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque -yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
"Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!"
Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
Antonio Machado
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Bodas de Sangre,
FedericoGarciaLorca
viernes, 1 de abril de 2011
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