martes, 25 de agosto de 2015

Última función en La Manzana de Las Luces



Última función en 
La Manzana de Las Luces

El viernes 28 de agosto el ensamble rosa padilla realizará su última función  de “mil ochocientos once” en la bella Manzana de Las Luces.
Como parte del ensamble, en el rol de actriz y como autora de la dramaturgia de la obra basada en la novela “1811 Las Voces Silenciadas de la Revolución” de Gloria Menéndez no puedo eludir la necesidad de hablar del acontecimiento.
Porque el fin de una etapa merece su reflexión, su capacidad crítica y su espacio de agradecimientos. Merece un desahogo de toda esa pasión que transcurre en la escena, irrepetible, según mi personal visión de ella, de la pasión, digo, en cualquier otro aspecto de la vida que nos ha sido dada para ser vivida.
Con el ensamble rosa padilla comenzamos a mostrar la obra “mil ochocientos once”  en el mes septiembre del año 2014 y llegamos a La Manzana un primer viernes de junio del año siguiente. Fueron tres meses de “cartel” como me gusta decir.
Desarrollamos la obra sin subsidios ni ayuda económica de ningún tipo, no porque se nos haya negado sino porque no hicimos los trámites para obtener  esos beneficios que sin duda hubieran contribuido a una mejor  difusión de la obra. Tenemos que aprender a transitar los puentes de las cuestiones relacionadas con planillas y planillas y más planillas si queremos que nuestro trabajo cobre el verdadero carácter que se merece.
Así lo haremos en la próxima.
Quiero, arrogándome en este espacio la voz del ensamble agradecer al público que asistió a la sala  Ranchería de la bella Manzana. A cada uno, por estar ahí como único y precioso complemento de “mil ochocientos once”.
A Araceli, Valeria e Ismael Belén por tratamiento que nos dieron y la comprensión, apoyo y comentarios que nos ayudaron a crecer y ser mejores.
A Gloria Menéndez, autora de esa fenomenal novela aún no editada, increíble,  por la libertad que nos dio en nuestros momentos de búsquedas, en nuestros espacios de creación y el apoyo incondicional cuando tuvo a “mil ochocientos once”  a alcance de todos sus sentidos, porque así fue como ella se relacionó con la obra.
A Patricia Zangaro, por ayudarme a transitar el mágico mundo de la dramaturgia.
A Gricel Figueredo, por incorporarse al ensamble rosa padilla.
A Omar Zanarini porque se sumergió sin reservas en el mundo del teatro y organizó una prensa con el objetivo de instalar la obra en brevísimo tiempo.
A Radio Gráfica, FM 89.3, que nos abrió las puertas y nos hizo reportajes hondos que quedarán en nuestra memoria.
A Andrés Carmona, el cineasta de Medellín, que ayudó con la puesta de luces y con su magnífica humanidad.
Este viernes 28 de agosto última función de
mil ochocientos once”,
a las 21:30 horas, en la sala Ranchería  
Complejo Cultural Manzana de Las Luces - Perú 272.

Foto de Claudio Barbarás

miércoles, 5 de agosto de 2015

mil ochocientos once

A veces,  la Negra Chica sueña que es un pájaro, un pájaro rojo de alas muy amplias y plumaje brillante y sedoso, y que puede sobrevolar el universo y ver todo lo que pasa ahí abajo, sobre la tierra.

                                          Fernando Pardo

Todos los viernes a las 21:30
Manzana de Las Luces - Sala Ranchería - Perú 272 - CABA